sábado, 30 de enero de 2010

Un poquito de mi alquitrán

Todo formaba parte de la misma gran mentira. Todo era de mentira.
Tú mentías, yo te creía y así una y otra vez. Yo también te mentí alguna vez, muy pocas, la verdad pero... ¿Lo ves? Círculo vicioso.

Sin embargo, algo cambió y algo ha cambiado... Me quitaste la venda, empezaste a portarte bien: todo el dolor, todos los detalles feos, toda esa distancia no fueron sino formas de hacerme ver cuál era mi lugar.

Y yo opté por aceptarlo. Por entregarme al alcohol y al vecino... Me entregué hasta al humo.

Y no es que me sienta mejor, es que ya no me siento.




(Mi madre dice que estoy más delgada, yo creo que me estoy haciendo transparente).